lunes, 20 de febrero de 2017

ESPECIAL FROGMAN: EL NACIMIENTO DE UN MITO

En el año 1993, la marca CASIO, ya popular desde hace décadas por sus múltiples avances en el mundo de la electrónica de consumo, decide dar un salto cuantitativo en una de sus áreas más atrayentes para el público, la de la relojería, y dentro de ésta, la gama G-Shock, ya por aquel entonces muy reconocida ya a nivel internacional.






En la cúspide de la mencionada gama, desarrollan un modelo de reloj que revolucionará los años venideros en lo que a avances y herencia se refiere, el Frogman, concretamente, el DW-6300, un modelo totalmente novedoso en cuanto a todas sus características.



Con el se inicia una estela que no para hasta nuestros días, pero, centrémonos en el modelo concreto, y en sus prestaciones.

En primer lugar, certificado ISO 6425 para actividades de buceo profesional, ya con esto, CASIO diferencia al Frogman del resto de todos sus relojes, estructura G-SHOCK, resistente a los impactos, interferencias eléctricas y tanto bajas, como altas temperaturas, caja de acero inoxidable 316L con fondo roscado, pulsadores tipo ISO de tamaño generoso para funciones concretas, función de registro de inmersiones y por supuesto, esa característica morfología de la saga, con la caja desplazada de su eje a la izquierda, más que nada con la intención de ser más cómodo al usarlo en conjunto con un ordenador de buceo.

A día de hoy, veintitantos años después de su salida al mercado, este modelo, sigue despertando las ansias de muchos coleccionistas de la marca, buceadores ó simplemente, cualquiera al que le agrade tener un tesoro vintage en sus manos.

El DW-6300 ha pasado a la historia como el reloj que acompañó al buceador profesional y récord-man mundial de profundidad, Nuno Gomes, en su descenso hasta los, ahí es nada, 318 metros bajo el mar, en su muñeca lucía orgulloso este reloj, que le acompañó en su gesta, superando con creces los 200 metros para los que en teoría está testado, demostrando que CASIO, en este terreno, es un durísimo rival, y que la serie Frogman, dará que hablar durante toda su existencia.







Su enorme caja cromada, el aspecto desplazado, su estética inconfundible y por supuesto, el mito incólume que ya supone la sola mención de su nomenclatura, hacen del DW-6300 un verdadero hito en la historia no sólo de la marca, sino de la relojería en general.






Sin más, os paso a dejar unas fotos de mi pareja de este magnífico modelo, llamados los “Twins” ó gemelos, conseguidos directamente de Japón, en un estado NOS, con todo el empaque que supone tener un mito viviente de la tecnología en la muñeca, están francamente en forma para sus años, luciendo como el primer día.













Notaréis que se trata en ambos dos, de la versión japonesa del modelo, que en la trasera reza la leyenda Frogman (en el bisel de protección sólo se inscribe G-SHOCK) y la famosa rana insignia de la serie. La versión para exportación internacional indicaba en su trasera la leyenda Shock Resistant.

En verdad están los dos en plena forma, con sus traseras brillantes y libres de marcas ó rayas, los biseles y correas flexibles y con buen color, y todas las funciones operativas, lo que da cuenta de su enorme calidad y resistencia al paso del tiempo, algo que pocos pueden decir en un mundo de obsolescencia programada como es el de hoy día.

Adan G-Shock Blog / Juan Marichal 2017